Para entender las condiciones extremas que soporta la Tierra hoy bajo la presión de los sistemas globales de extracción, necesitamos una nueva perspectiva, un método de narración que pueda funcionar en la escala de las redes y las infraestructuras planetarias. En sus cortos, Geocinema utiliza los instrumentos del capitalismo global: desde los teléfonos móviles a las cámaras de vigilancia, los satélites y los geosensores, como un dispositivo de filmación diseminado. Los personajes que aparecen en sus historias son megaestructuras ampliamente distribuidas, como la Iniciativa del Cinturón y Ruta de la Seda de China, que abarca tres continentes, o los diferentes sistemas de satélite que orbitan sobre nuestras cabezas. 

Con sede en Berlín y en Kiev, el colectivo Geocinema está integrado por la historiadora del arte Asia Bazdyrieva y la cineasta Solveig Suess. Su obra estudia la colisión entre el cambio ecológico y las infraestructuras de la migración, el trabajo y el comercio. El proyecto surge de la participación de ambas artistas en un programa del Instituto Strelka en Moscú en 2018.

Solveig Suess se doctoró en el Centre for Research Architecture de la Goldsmith University de Londres (2017) y ha estudiado con una beca en el Instituto Strelka de Moscú (2018). Su obra analiza la colisión entre los cambios ecológicos y las infraestructuras de la migración, el trabajo y el comercio, concentrándose en las historias más extensas del clima y de la óptica que, juntas, conforman las condiciones infraestructurales actuales.
Asia Bazdyrieva estudió química analítica en la Universidad Nacional de Kiev (2009) e historia del arte en la City University de Nueva York con una beca Fullbright (2017). Sus intereses teóricos abarcan desde la historia de las utopías de la modernidad a las expresiones populares que ponen en entredicho las narrativas históricas dominantes.